Johana De León, la regia bailaora de Camelas Flamenco del Sur

Para Johana De León, el flamenco es un "arte que tiene su genio".

Por: Sandra Escobar

Han transcurrido 14 años desde aquella noche en la que la bailaora noruega, Eira Edwards, se presentó en El Sitio, en La Antigua Guatemala, junto con el guatemalteco y guitarrista flamenco, Alfredo Cáceres. Entre el público estaba Johana De León, una muchacha de 27 años que al observar aquel espectáculo sintió “Una explosión, una emoción inexplicable que me llevó a decir: voy a ser una bailaora”, recuerda. Luego de clases particulares con Edwards y con la recomendación de Cáceres, en menos de dos meses, Johana estaba en un avión rumbo a Sevilla, España. Así llegó a la Fundación Cristina Heeren de arte flamenco, donde estudió durante nueve meses.

Cuando Johana llegó a Sevilla solo sabía dos cosas: dónde ubicar el hostal y cómo abordar  el tren. El flamenco la había atrapado al grado de venderlo todo en Guatemala para buscar su preparación. “Se juntaron las ganas con la oportunidad”, dice. De León es ahora una respetada maestra y bailaora de flamenco en Guatemala y Sevilla, adonde ha vuelto al menos cuatro veces desde aquella primera vez, es como un refugio al que siempre acude para renovar energías. Su trayectoria es extensa y se refleja en sus ojos color miel, intensos como su pasión por el baile. Ella tiene una conversación serena, enumera cada paso que ha dado como si los viviera otra vez. “Tengo 14 años de experiencia que me dan la libertad de disfrutar cuando imparto clases, el montaje de los tablaos, espectáculos y dar talleres”, comenta.


“Todos podemos aprender a bailar porque el ritmo está en el corazón, somos seres rítmicos. Lo único que te puede limitar y cerrarte el camino para ser bailaora es el ego y la impaciencia”.


La vena artística de esta bailaora proviene de la familia de su padre quien fue músico, pero también de su abuelo Arturo De León, un cartógrafo que amaba la pintura y al que ella observaba mientras en casa sonaba música brasileña, jazz o de Sinatra, recuerda. Hay, como en la mayoría de artistas guatemaltecos, una constante en la carrera de Johana: se ha hecho el camino por cuenta propia, apoyada en las manos generosas de familia, amigos, colegas y mentores.


Bailaora
La bailaora asegura que el flamenco es toda una cultura con una riqueza histórica muy interesante. (Foto Guatemalan Art: cortesía Johana De León).

Bailaora Johana
Dejar el alma en cada presentación, la fórmula de Johana De León. (Foto Guatemalan Art: cortesía Johana De León).

Emprendedora

En agosto del 2006, fundó su propia escuela: “Camelas Flamenco del Sur”, en la Ciudad de Guatemala.  “La palabra ‘camela’ significa coqueteo, conquista, gustar y eso me encantó porque el flamenco hace  justamente eso”, explica. Al fundar su escuela recordó el consejo de su amigo y mentor, Alfredo Cáceres: “Tú siempre tienes que saber que no sabes nada”. Y así lo hizo, porque cuando volvió no era la misma. Traía tanto por compartir que en poco tiempo los estudiantes se sumaron. Desde el 2008, su escuela presentó espectáculos en vivo con cantaor y guitarrista. Es curioso, fundó su propia escuela pero su objetivo “No ha sido estrictamente dar clases, lo que busco es aprender, compartir experiencias y viajar, para formar a las nuevas generaciones en la cultura flamenca”, dice.


“Recibir clases con Maribel Ramos, La Zambra, mi estrella del sur, ha sido de lo mejor en mi carrera; ella alimentó mi fuego por el flamenco”.


Desde hace seis años, De León combina su carrera con la familia. Al comienzo de esta nueva etapa en su vida decidió tomar un tiempo para dedicarlo por completo a su hijo.

De León es una maestra del flamenco que se ha caracterizado por traer a Guatemala a colegas de otros países. Uno de sus sueños es que la cultura flamenca se fortalezca en el país. Hace 10 años en un viaje a Puebla, México, conoció a su guitarrista, Christian Talavera, quien la animó a cantar y con quien desde entonces trabaja espectáculos en Guatemala, al menos dos veces al año.

“Cuando comencé a cantar sentí que podía facilitarle a otras escuelas el conocimiento básico para que pasaran de las pistas grabadas al acompañamiento en vivo”. Fue así como se reunió con varias de sus colegas. En abril del 2011, organizó el primer viaje para directoras de escuelas de flamenco de Guatemala a Sevilla. De paso en paso, como el flamenco, Johana se acerca a una de sus obsesiones: “Dejar mí huella en mi país desde de Camelas Flamenco del Sur”, expresa.


TRAYECTORIA

  • Comenzó su formación profesional en la Fundación Cristina Heeren, en Sevilla, España.
  • En el 2006 recibió clases particulares con la bailaora Maribel Ramos La Zambra, en Sevilla, España.
  • En agosto del 2006 fundó en Ciudad de Guatemala, su propia escuela Camelas Flamenco del Sur.
  • En el 2007 radicó seis meses entre Puebla, Tampico y Monterrey, México, donde impartió talleres y clases privadas en varias escuelas.
  • En julio del 2008 presentó su primer espectáculo “Camelas”, en Solo Teatro. Al cante: Lolo Jiménez/ Toque: Alfredo Cáceres/ Al baile: Alumnas y directora.
  • Suma más de diez años de impartir clases y talleres en Guatemala, México y Colombia.
  • En el 2016 viajó a Andalucía por dos meses a las ciudades de Sevilla, Córdoba, Cádiz, Granada, Ronda, Jimena de la Frontera y Madrid, en busca del flamenco en el arte como tal, en la gente y en la tierra. Tomó clases con el gran maestro Torombo y Juan Paredes.
  • Desde julio del 2017 organizó la primera temporada de tablaos en Guatemala, acompañada por los músicos, Ricardo Díaz y Senén Sentío cuatro noches flamencas en Ciudad de Guatemala y La Antigua Guatemala.

Proyectos

Hace tres años que llegó a vivir a La Antigua Guatemala, luego de estar tres en Panajachel, Sololá. Luego se casó y con el nacimiento de su hijo, su familia estuvo segura de que esta era la ciudad ideal. “Me encanta La Antigua Guatemala por esa soledad que en cierta forma te permite. Al principio pensé que iba a escapar acá un poco de todo, pero en menos de seis meses ya estaba de nuevo con agenda flamenca”, dice sonriente.

Alguna vez se cuestionó: “¿Será que soy capaz de encargarme de más gente?”, confiesa. Parece que aquella pregunta encontró respuesta desde hace mucho. Ahora la mayor parte de su tiempo de clases y talleres está orientado a la formación de aficionados al flamenco y a la organización, desde el 2008, de festivales y temporadas de tablaos desde el 2017, en Ciudad de Guatemala y La Antigua Guatemala.


“Para mí el flamenco es, además de un tablao y un espectáculo, lo que está detrás de eso; es toda una cultura”


“Mi sueño es que el flamenco en Guatemala tome otra dirección, es ir más allá de alumnos, clases y escuelas, es conocer una cultura para poder vivirla”, dice esta bailaora que define al flamenco como “Un arte para el que se necesita inocencia y paciencia porque es un camino que nunca termina, no es un arte instantáneo, se cultiva por el resto de la vida”. Ella es un ejemplo de eso. “Mi camino apenas comienza, siento que me falta mucho por aprender”, asegura.


Johana flamenco
De León se dedica a tiempo completo al flamenco. (Foto Guatemalan Art: Sandra Escobar).

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